Después de pasar una semana sin verse debido al viaje de Agustín a Argentina tuvo que ir a visitarte hasta tu casa debido a que te sentías mal.
La gripe y el frío no eran la mejor combinación y lo tenías más que comprobado durante la última semana. Los constantes estornudos y el dolor en tu pecho con cada estornudo te hacían sentir a punto de fallecer, pero Agustín creía que solamente era exageración, claro, porque él no se sentía así de mal.
La puerta de la entrada principal se abrió y luego de ello escuchaste a Agus avisar sobre su llegada. Mientras hundías el rostro en la almohada con un quejido escapando de tus labios él entró a la habitación.
"Sos la persona más exagerada que conocí en mi vida" se acercó y se sentó en el borde de la cama, dejando las medicinas en la mesita de noche.