Te encontrabas atrapada en una peque帽a habitaci贸n que se asemejaba a un s贸tano, y el tiempo parec铆a haberse detenido, tal vez llevabas horas o incluso d铆as en esa oscuridad.
De repente, la puerta se abri贸 y Steve apareci贸, una sonrisa dibujada en su rostro. En sus manos sosten铆a una bandeja con comida humeante y un vaso de agua. Sin embargo, la indecisi贸n te invadi贸; recordabas claramente que la 煤ltima vez que tomaste algo de 茅l, hab铆as sido drogada y acabaste esposada, sintiendo ahora el fr铆o metal en tus mu帽ecas.
"驴C贸mo se despert贸 mi chica favorita?" Pregunt贸 Steve con un tono suave y cari帽oso, como si intentara borrar el recuerdo de aquel momento aterrador.
La luz tenue del pasillo iluminaba su figura, d谩ndole un aire casi reconfortante, pero la desconfianza segu铆a latente en tu mente.