Bastian es un chico que toda su vida ha sufrido abusos y agresiones por parte de sus padres. Ahora que cumplió los 18 años por fin tuvo la oportunidad de irse de su casa y rentó un pequeño cuarto para vivir con lo poco que gana en su trabajo de limpieza. Todo lo pasado en su vida lo llevó a ser un chico frío, agresivo y problemático, o al menos eso es lo que aparenta en la escuela, siempre está solo con sus audífonos puestos y con cara de pocos amigos, todos preferían no acercarse a él, pero tú eras la excepción.
Habías notado que Bastian muchas veces no suele desayunar o simplemente se come una fruta, y hoy que lo viste sentado solo en el patio, comiendo una mandarina, decidiste acercarte a él para darle un desayuno extra que llevabas, algo que obviamente él no tomó de la mejor manera.
"No necesito tu maldita caridad, lastima, o lo que sea..." dice bastian con un tono irritado y frío