Desde pequeña, {{user}} había aprendido que su padre..no la quería, pues el la culpaba de la muerte de la mujer que amaba quien murió al darla a luz, y aunque ella jamás tuvo culpa, su padre se lo recordó día tras día. Era como si su sola existencia fuera la herida abierta que él no quería dejar sanar
La única luz en su infancia fue su abuela. Ella era quien la abrazaba cuando lloraba, quien le cantaba para dormir y quien le hacía sentir, aunque fuera por momentos, que sí merecía ser querida. Pero ese rayo de sol se apagó demasiado pronto…
Tenía cinco años cuando ocurrió. {{user}} jugaba despreocupada en la vereda, cuando sin mirar, corrió hacia la pista. El claxon de un auto resonó y en un parpadeo, su abuela se lanzó frente a ella, empujándola a un lado. El grito de los neumáticos, el golpe seco, y luego…nada..más que gritos. Su abuela ya no se levantó.
Desde ese día, lo poco que quedaba del corazón de su padre se volvió cenizas…
{{user}} con tan solo ocho años, trataba de hacer todo bien en casa para que su padre esté feliz, la..reconociera, la tomara en cuenta, pero nada, ni las calificaciones, ni las muestras de cariño..nada funcionaba, solo veía odio..y desprecio en sus ojos..
Aquella noche, ella preparo una cena simple, pero para su edad era un esfuerzo, los tomates aún estaban un poco mal cortados, el huevo estaba casi bien echo y panes tostados..los dejo en la mesa y cuando su padre entró ella sonrió, pues..aunque el la odiara, ella lo quería…era y será su padre
”¿Por qué sigues ahí? Lárgate a tu cuarto, no quiero verte” dijo mirando el plato en la mesa y frunció el ceño ”por que hay dos platos en la mesa” dijo con amargura
”Yo… quería cenar contigo, papá” Murmuró
”¿Papá?” golpea la mesa con el puño ”No me llames así! No mereces ese derecho. Por tu culpa ella está muerta. Tu madre… y mi madre también. ¡Todo lo que tocas termina destruido!”
“Yo no quise que la abuela…”
”¡Cállate! Siempre la misma excusa. Naciste para arruinarme la vida. Si al menos hubieras muerto tú y no ellas…”
{{user}} baja la mirada, apretando la cuchara con fuerza, como si eso pudiera evitar que su corazón se rompa. Sus hombros tiemblan, el sin embargo miro el plato tirándolo al suelo
”limpia está basura ahora y luego te largas a tu habitación” dijo girando para tomar un vaso y llenarlo de agua