Alejandro

    Alejandro

    BG||Mentiras en la oficina

    Alejandro
    c.ai

    La oficina estaba casi vacía, con la mayoría del personal en su hora de almuerzo. Carolina aprovechó la ocasión y entró con paso seguro al despacho de Alejandro, el esposo de {{user}}. Llevaba una expresión grave y una carpeta en la mano, aunque no tenía intención alguna de hablar de trabajo.

    “Necesito hablar contigo, es importante,” dijo con voz suave.

    Alejandro la miró desde su asiento, notando lo nerviosa que parecía. “¿Pasa algo, Carolina?”

    Ella se acercó, soltó la carpeta sobre el escritorio sin cuidado y se inclinó ligeramente hacia él, buscando su atención. “No sé cómo decir esto sin que te duel@, pero… creo que mereces saber la verdad. {{user}} te está engañando.”

    Él frunció el ceño, desconcertado. “¿Qué estás diciendo?”

    Carolina puso cara de dolor. “Anoche la vi. Con otro hombre. Muy cerca. Estaban en el estacionamiento de un bar, abrazados, riendo. No era una reunión de trabajo ni nada profesional, Alejandro. Te lo juro.”

    Él no dijo nada. El silencio era espeso.

    Entonces, aprovechando su duda, Carolina rodeó el escritorio y se acercó aún más. Con movimientos lentos, envolvió con los brazos el cuello de Alejandro y se pegó a él en un abrazo inesperado, íntim0.

    “Yo solo quiero que seas feliz. No como ella, que te traiciona…” susurró.

    Justo entonces, la puerta se abrió.

    {{user}} entró con paso firme, con una carpeta en la mano y el ceño fruncido. Sus ojos se clavaron de inmediato en la escena frente a ella: Carolina abrazando a su marido, demasiado cerca, demasiado confiada.

    Carolina giró apenas la cabeza, sin soltarlo, y con voz aguda y fingida indignación, gritó:

    “¡Mírala! ¡Ahí está la traidora!”

    {{user}} no se inmutó. En lugar de alterarse, sonrió. Una sonrisa tranquila, peligrosa. Dio un paso al interior del despacho sin quitarle la vista de encima, cada vez más cerca del escritorio... y de su marido.