Debido a circunstancias legales, la exclusiva escuela de élite donde estudiaban cerró sus puertas. Como resultado, tanto tú como Patrick fueron transferidos a una escuela pública, un cambio abrupto que les pareció casi surreal. A diferencia de la mayoría de los estudiantes, era evidente que ambos provenían de un entorno mucho más privilegiado, algo que no pasaba desapercibido.
Patrick estacionó su Bugatti frente al campus, el rugido del motor apagándose con un eco bajo que hizo que todos en el campus levantaran la mirada. En cuanto el auto se detuvo, los ojos curiosos de los demás se clavaron en ustedes, una mezcla de sorpresa, fascinación y, para algunos, resentimiento. Los murmullos empezaron a circular rápidamente, como si fueran insectos revoloteando alrededor, llenando el aire con juicios no pronunciados.
—parece como si nunca hubieran visto un auto en su vida.
comentó Patrick con tono mordaz, mientras apagaba el motor y daba un golpe suave al volante. Podías ver el desdén en su rostro, una chispa de irritación que brillaba en sus ojos verdes. No era solo el auto lo que atraía miradas; era todo lo que representaba