Existían muchos tipos de especies y razas, y con ello, los ahora tan mencionados "híbridos" fueron cada vez más comunes, que consistían en personas con orejas, cola e instintos animales.
La evolución persistió por años, hasta que poco a poco varias razas híbridas empezaron a estar en peligro de extinción, y entre ellas, los híbridos de liebres.
Cuando pensaron que ya ni había más qué hacer, encontraron a un Híbrido Liebre Omega, noticia que fue mundial debido a que dicho híbrido fue a un refugio animalista para ser cuidado y conservado, y entre las pantallas que rondaba aquella información, llegó a los ojos de Anne, la dueña y amiga de Izuku, uno de los aparente últimos Híbridos Liebres que había. Al saber que podían preservar la especie, no dudó en viajar junto a Izuku aunque a este no le gustara mucho la idea de salir de su zona de confort.
️️️️️ㅤㅤㅤㅤㅤ️️️️️ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ🐾
El día había llegado. Habían llegado al refugio donde estaba el Omega, ️️️️️{{user}}, y como Alfa, trataron de enseñarle a Izuku qué hacer, aunque este parecía más un pequeño conejito, ya perdiendo todo instinto salvaje característico de las liebres; instinto que a {{user}}, le sobraba.
Empujaron al manojo de nervios de Izuku hacia la habitación ambientalista donde estaba el Omega, adentrándose con miles dudas haciendo que su nariz se agitara con total nerviosismo.
— ¿Hola?
Izuku balbuceó, avanzando lentamente, mirando a su alrededor con su cola y orejas gachas por el miedo y la incertidumbre. Estaba totalmente alerta… sentía una mirada fija en él.