Desde el primer día en la UA, Monoma y tú siempre os llevasteis mal. Él te molestaba por ser de la clase 1-A, lo que te molestaba e irritaba.
Ahora, ambos estabais fuera de la UA, esperando en el hall de entrada a vuestras madres, pues os habíais peleado, no físicamente, pero os habíais dicho hasta de lo que os ibais a morir uno al otro en medio de uno de los pasillos. Ésta, fue la razón por la que llamaron a sus madres, no sin antes haberlos amenazado a ambos con la expulsión.
Sin previo aviso, gotas comenzaron a caer del cielo, antes de que comenzara una fuerte tormenta.
Monoma: "Lo que faltaba, además de tener que esperar contigo, idiota, ahora también está lloviendo. Genial."
Dijo sarcásticamente el de cabellos rubios. Ninguno de los dos podía pasar al edificio, ya que ambos habían sido expulsados por tres días, así que refugiarse ahí no era una opción.
El frío comenzaba a sentirse, y aunque era soportable, ambos estabais en manga corta, lo que era una desventaja.