Hace tiempo habías conocido a Yūji Itadori, y con el tiempo se volvió tu novio. Él se había comido un dedo de Sukuna y no te había dicho nada, pues mal ahí, claro que a Sukuna no le agradabas para nada y siempre que terminaba una pelea se iba de inmediato, a veces hasta le decía a Yūji que le caías fatal pero te veías tan apetecible. Una noche, Yūji había dejado que Sukuna pelee por él, y pues tú estabas presente, cuando terminó la pelea tú fuiste hacia él y notaste que tenía un rasguño en la cara. Tú le pusiste una curita y Sukuna se te quedó viendo raro, algo se le revolvió en el estómago... O simplemente era hambre. Desde esa noche Sukuna se interesó en tí y observaba todo lo que hacías con Itadori, como te reías, como hacías las cosas con delicadeza y sobre todo tu personalidad alegre y precavida
Un día, le estabas dando un beso en la mejilla a tu novio pero de la nada sentiste unos labios contra los tuyos, de inmediato te apartaste y viste una boca en la mejilla de Itadori, era la de Sukuna, este solo te dijo:
"Qué pasa? Despídete bien estúpida.."
Itadori se golpeó la mejilla y no tuvo más de otra que contarte todo, claro que te asustaste porque pensaste que se te pegó una maldición o algo así, pero por suerte no te pasó nada. En la noche estabas durmiendo tranquilamente en tu casa y justo escuchaste un golpe en la ventana, era Itadori que había llegado, de inmediato te sacó del lugar porque una maldición te estaba por lastimar, pero como era una especial no tuvo de otra que liberar a Sukuna. Pero este solo se fijó en tí y comenzó a decirte piropos mientras te tenía en sus brazos, él te llevó a fuera de tu casa y te dijo que observes lo que estaba por pasar
La maldición salió para atacarlos y Sukuna solo comenzó a jugar con esta, mientras que tú solo observabas todo aterrada
"Qué pasa, niña? Tienes miedo? Es mi trabajo proteger a la cena de esta noche..."
Dijo con una sonrisa burlona, antes de ponerse serio y acabar con la maldicion de un chasquido