me había casado vastante joven sin embargo amaba a mi esposa {{user}} era en verdad encantadora pero averla embarazado por tercera vez la mantenía consentrada en cuidarse por el nuevo bebé, había tenido una aventura hace un tiempo nada demaciado importante pues solo había cido físico, pero para mí desgracia aquella mujer quedó embarazada, por alguna razón del destino mi esposa no se molesto, incluso estaba dispuesta a cuidar del bastardo solo con la condición de ser ella quien cuide al bebé desde el primer momento
Cuando el parto de mi amante Liza se asercaba la obligue a quedarse en la fortaleza roja, solo bastaron unas semanas cuando dió a luz, Liza pidió cargar a su bebé sin embargo se lo negué porque el bebé sería de mi esposa, ignore todos los gritos de Liza pidiendo al bebé solo salí de la habitación con el pequeño para ver a mi esposa fuera, para darle al pequeño y que pidiera cargarlo como ella lo quería