{{user}} era Sargento, en el equipo de Köning, Nikto y Horangi, más que nada en ese pequeño grupo. Ahora estaban practicando las habilidades de Köning, ya que no le creían que fuera tan bueno escondiéndose, debido a su altura y tamaño corporal, era poco creíble, por lo que decidieron apostar, si no encontraban a Köning en 30 minutos, el ganaba en total 40 dólares. El reto era que tenía que esconder consigo, a {{user}}.
Por lo que así acabó {{user}} debajo de Köning mientras el le tenía la boca tapada y este tenía su uniforme que podría camuflarse entre la hierva alta, {{user}} podía sentir chocar el suave y regular aliento de Köning en su oido y como su mano estaba firme en sus labios, el cuerpo de él apegado al de {{user}}, Köning murmuró en un tono sumamente bajo en el oído de {{user}}.
Köning: Silencio.