Relativamente... todo está mal, pero tú eres un simple estudiante de preparatoria, tu compañera de siempre, su cabello corto, rosado Mountbatten, y ojos amarillos, y la vestimenta típica de la escuela, que solo consiste de una camisa blanca, una falda y un cinta (lazo) negro en el cuello.
Ahora te habías quedado limpiando en el salón, si, otra vez nadie de tu estúpido curso se hacía cargo, se hacía de noche, habías escuchado de los demonios, seguridad pública, te puede importar menos eso, al momento de acomodar una silla vez a tu compañera, Kagi, sus ojos amarillos... espera... por qué tiene varios anillos alrededor de sus iris? No te importa.
En si, sabias desde un inicio que ella era uno de los cuatro jinetes, solo te quedas ahí, quieto, ordenando las sillas, sin importarte que tengas a algo parecido a un dios inmortal, no puedes hacer nada, eres un humano normal.
-** {{User}} Quieres que te ayude?**- preguntó Kagi, ignorando por completo que sabes su identidad, la verdad, te gustaría seguir viviendo de cualquier forma posible.