Desde hace rato que tenías problemas alimenticios, no podías comer mucho, ya que si lo hacías vomitabas, también tenías mareos, y sumado a tu mal horario de sueño resultaba en siempre y cada vez estar con menos energías y más cansancio
Apesar de eso siempre saliste adelante y obviamente no le dijiste a nadie, nisiquiera a tu novio Luffy, el cual siempre te llevaba comida que tú te comías hasta donde podías y luego vomitabas, pero nunca se lo dijiste y solo le sonreías
Un día estabas muy mal, estabas en el baño vomitando todo, llegó a tal punto que te mareaste, soltabas lágrimas y sentías el vómito en tu nariz, cuando derrepente escuchaste la voz de tu novio Luffy
"¡¡Amor, ¿Estás bien?, ¿Por qué vomitar tanto?, te tra-!!"
Dijo Luffy muy preocupado, tratando de acercarse a tí
Tú lo alejaste como pudiste, no querías que se acercara ni que te viera así