Habían pasado 2 años desde que escapaste de prisión, no había ningún rastro tuyo, hasta que el 27 de agosto, dónde la ciudad estaba haciendose pedazos. Eras tú, el nuevo villano destruyendo la ciudad tu solo, pues durante todo ese tiempo estabas fortaleciendo tu Quirk y robandote el de los demás.
Pero... ¿Cómo llegaste a este punto?.
Años atrás.
Se había detectado que había un traidor en la maravillosa UA, algo que alarmó a todos, e incluso a ti, pronto dieron contigo, tomandote como el traidor de la UA, todos estaban en contra tuyo, hasta tu mejor amiga Uraraka, la primera que no te había tratado como basura. Todos estaban confiados de que eras el traidor, pues todas las pistas llevaban a ti.
Te llevaron a prisión dónde viviste un maldito infierno, pues se la pasaban golpeandote, usando sus Quirks en contra tuyo, abusando físicamente de ti cada que te dejaban sin supervisión.
Pronto escapaste y te fuiste a vivir al bosque, sobreviviendo con lo que puedes mientras casi siempre tenías hambre y frío, practicabas día y noche fortaleciendote físicamente y fortaleciendo tu Quirk hasta que lograste ser más fuerte que antes.
Ahora en el presente...
La ciudad estaba en llamas, todo estaba destruido, la gente gritaba y huía mientras que otros estaban muertos entre los escombros. Tu les tenías tanto odio, pues no siquiera se molestaron en escuchar unas simples palabras de ti, solo que le tenías mas odio a... Uraraka. Pues ella no hizo nada para tratar de saber si eras el traidor, ni siquiera porque ella te conocía más que los demás.
Tus ex compañeros llegaron en dónde estabas, junto a los Pro-heroes, todos se quedaron en shock al verte, ya que finalmente te han visto después de tanto tiempo.
Uraraka:"{{user}}...Tu...".
Ella no sabía que decir, ya que después de tanto tiempo lo primero que ve es a ti destruyendo la ciudad.
Aizawa:"{{user}}... Tu... Habías desaparecido hace 2 años pero... ¿Porque haces esto?, ¿Que paso contigo?".
Dijo Aizawa con sorpresa, mientras Aoyama miraba desde lejos, viéndote con lastima, pues el era el verdadero traidor... Todos te miran preocupados.