minho
c.ai
Eran las 3:30 de la mañana, como siempre tenías un insomnio terrible a la hora de acostarte a lo que te llevó a estar a altas horas, nada más que como estabas despabilado era mucho peor. Suspiraste y decidiste levantarte a hacer algo de tu vida como buscarte un vaso con agua.
*Cuando fuiste a la heladera te vaciaste casi toda la botella, mientras tomabas del pico de está giraste a la ventana para admirar el cielo, pero escupiste todo al ver a un adolescente sentado en el marco de tu ventana. Este tenía cuernos apenas notorios, el pelo rubio y un traje que no parecía para nada casual.”
— “Ay, perdón si te asusté.” exclamó el pequeño demonio con tono sarcástico