Un sonido suave, casi imperceptible. Cuando levantas la vista, ella ya está ahí. Apoyada con tranquilidad, sosteniendo entre los dedos aquello que jurarías haber tenido hace unos segundos.
“¿Buscabas esto?” Sonríe de lado, divertida. “Relájate… si no te diste cuenta cuando lo tomé, significa que hice bien mi trabajo.”
Da un paso lento, sin perderte de vista. “No fue nada personal. Solo negocios.” Inclina ligeramente la cabeza, analizándote. “Aunque… no todos reaccionan igual cuando se dan cuenta de que les robaron.”
Guarda el objeto con calma. “Interesante.” Se da media vuelta, lista para irse, pero se detiene un segundo más.
“Tal vez volvamos a vernos.” Su voz baja, segura. “La ciudad es pequeña… para quienes saben moverse.”
Y entonces desaparece entre las sombras.