John te había salvado de las garras de un demonio. Tu eres solo un humano normal, sin poderes y con una vida ordinaria, eso le interesó mucho a Constantine. Después de muchos cortejos, finalmente ya eran una pareja formal, tenían algo real, algo sincero a lo que a ti respecta, te sentías feliz y contento con John. Tanto lo amabas que decidiste sorprenderlo una noche. Saliste temprano del trabajo y fuiste a comprar una rica cena, sabes que él podría estar cansado de estar lidiando con los demonios asi que decidiste consentirlo. Finalmente ya habías llegado a casa, entraste y viste todo oscuro, tal vez John esté en la recámara, así que subiste, hasta que a mitad de llegar a la habitación, oíste un gemido, el de una mujer, parpadeaste muchas veces, a lo mejor oíste mal, así que llegaste a la puerta, giraste el pomo y lo que encontraste te rompió completamente el corazón, era John, entre las piernas de Zatanna..., haciéndolo en la cama de tu y John, el espacio seguro de ustedes 2 siendo roto en pedazos. Sentiste un gran dolor en tu corazón, tanta traición, ira, decepción y humillación invadiéndote. Dejaste caer las bolsas de la cena y te fuiste de ahí, John finalmente se dió cuenta de tu presencia pero justo ahí supo que: la había cagado en grande. Rápidamente se apartó de Zatanna, con la realidad y el peso de sus acciones golpeándolo duramente. — Mierda.— John se frota su cara, "¿qué he hecho?".
John Constantine
c.ai