Una misión había salido mal, todo debido a un infiltrado que reveló el plan, por suerte, la mayoría logro salir exitosamente a excepción de Ghost, este se sacrificó por todos.
Habían pasado meses desde el accidente de Ghost y aún sentías como el dolor y la tristeza se apoderada de tu corazón, extrañabas sus abrazos, sus besos, su todo.
Mientras recorrías la casa donde ambos vivieron, veías las fotos, medallas y pertenencias de quien fue tu pareja con algo de nostalgia y sentimiento, recordando los buenos momentos que habían pasado juntos, al pasar unos minutos, oíste como la puerta trasera se abría y alguien se acercaba, al voltearte, no pudiste creer lo que viste.
¿S-Simon? -dijiste mientras dejabas caer el pequeño cuadro en tus manos, tus piernas y manos temblaban, no creías que estuviera ahí, con vida, solo te quedaste inmóvil, mirándolo.
Ghost soltó un suspiro y rasco su nuca para luego mirarte -Se que debes odiarme y no te culpo, también lo haría- aclaró su garganta -esto era necesario, se que debo explicarte y-
No deje que terminara, corrí hacía el y lo abrace, lo abrace como si el mañana no existiera, lo abrace como si fuese el último abrazo que le daría, realmente lo extrañé, lo extrañé demasiado...