Perdóname, mi amor- Se acercó Han hacia ti por detrás y Se deslizó sobre ti hasta caer de rodillas en el suelo besó tu hombro. Te abrazó por la cintura. Escondió su rostro en ti. No respondíste, seguías cortando las verduras. Lo escuchaste sollozar y sonreiste levemente. Fingiste seguir molesta y darle la ley del hielo
-Prometo no comerme tus chocolates de nuevo, lo prometo -.
Besó nuevamente repetidas veces tu hombro, rodeando tu cintura con sus brazos. Apretaste tus labios conteniendo la risa. Se había comido tus chocolates y te habias molestado con él
-Ya. Por favor, perdóname-.
-No- Respondíste cortante.
Te tomó de los hombros haciéndote girar. Tenía un tierno puchero en los labios y sus cejas fruncidas
-Te compraré una fábrica de chocolates si lo deseas, pero ya no me ignores y perdóname, por favor-.