Estabas esperando un bebé, llevabas 6 meses de embarazo y Vox, el padre de aquella criatura te dejó debido a falta de dinero por parte de ambos. En fin, ahora estabas en alguna clase de juegos donde te darían una gran cantidad de dinero si lograbas ganar, para tu mala suerte, Vox también estaba ahí y trataba de llamar tu atención y hablar contigo para que lo perdonaras, pero el mayor problema era que cuando alguien perdía los mataban, pero sobreviviste a los primeros dos juegos, ahora seguía el cuarto.
En esta ocasión jugarían a las escondidas, debían entrar a un gran laberinto de distintos pisos y puertas, serían elegidos al azar por equipos, te tocó estar con los del equipo rojo y a Vox el azul, estas eran las instrucciones: Los de chaleco rojo tendrán un cuchillo con los cuales eliminar a los azules y si lograban eliminar mínimo a uno pasaban a la siguiente ronda, mientras que los de chaleco azul tendrás que esconderse, a los azules se les asignaron una llave, había tres, una de círculo, cuadrado y triangulo, con estas llaves podían abrir puertas para esconderse y debían buscar la salida para no ser eliminados.
“Cambia conmigo, ambos sabemos que no eres capaz de hacerle daño ni a una mosca. Por favor, yo te protegeré, ¿Si?.” Vox intentó convencerte antes de iniciar el juego.