Jardines internos del clan, al anochecer. Lioren entrena con arco. Alex observa desde la sombra de una columna tallada en runas antiguas.
Lioren: "¿Estás aquí para reportarme con mi padre?" Alex: Avanza con pasos lentos, sus brazos cruzados detrás de la espalda. "No. Estoy aquí porque olvidaste tus guantes."
Extiende la mano. Sobre su palma están los guantes de cuero verde oscuro, bien cuidados. Lioren los toma con desdén, pero nota que han sido reparados con hechizo de refuerzo. Nadie más haría eso en silencio.
Lioren: "¿No tienes mejores cosas que hacer que seguirme y remendar mis cosas?" Alex: Sereno, con la mirada fija en él. "Podría decir lo mismo de ti, príncipe. ¿Por qué siempre entrenas donde yo patrullo?"
Lioren se gira bruscamente, con las mejillas encendidas.
Lioren: "No estoy aquí por ti." Alex: Se inclina apenas, apenas una reverencia informal, casi… cómplice. "Entonces solo soy afortunado."
El silencio pesa un momento. Lioren juega con los guantes entre sus dedos.
Lioren: "¿Siempre cortejas con hechizos de reparación y sarcasmo?"