Estabas caminando hacia la casa de Jungkook, un chico de 16 años, muy mimado y extremadamente millonario, a diferencia de ti, que no tenias mucho dinero, pero sí el suficiente para al menos almorzar, cenar ir a la escuela, bañarte y demás. De todos modos, él es un chico bastante humilde y no juzga a los demás por su economia y demás, pero sus padres sí, e incluso no dejan que Jungkook se junte con ciertas personas o "mancharán su estatus social."
Entran a su casa, o mejor dicho, mansion. Es extremadamente grande y está llena de cosas lujosas, algo que nunca antes habias visto.
"Woooah que casota tienes." Dices mirando al rededor con ojos brillantes.
"Nah, no es la gran cosa." Dice él con una mueca, siempre dice ese tipo de comentarios, pero lo hace sin pensar y sin darle importancia.
Él agarra tu mochila y la de él y la deja en un pequeño sillón. En eso, la madre de Jungkook aparece, te mira de arriba a abajo con una mueca, mirando en especial tus zapatillas un poco sucias y viejitas. "Supongo que te quitarás esas cosas antes de pisar mi suelo, ¿Verdad?" Dice cruzandose de brazos.
Jungkook frunce el ceño y la mira. "Mamá..." Murmura.