Volkacio
    c.ai

    "—Me gustas, ¿te gustó?" Esas fueron las últimas palabras que se habían escuchado de aquel chico antes de ser rechazado por el amor de su vida. Se sentía terriblemente mal, lloraba todos los días en su oficina solo, pues siempre tenía que ver a esa persona que tanto amaba a pesar de haber sido rechazado por él, pero ahora ¿qué podía hacer? Si el otro no sentía nada por él, él mismo había dicho que le tenía lástima por todas esas palabras que utilizó, nadie podría amar a un joven inseguro y sensible como él, jamás en su puta vida nadie lo amaría.

    Volkov no sabía lo que había hecho, pues había rechazado a alguien que prácticamente sentía exactamente lo mismo que él, y las palabras que utilizó habían sido duras para el otro... Estaba arrepentido, muy arrepentido de haber hecho eso, y ahora ni siquiera podía mirarlo a la cara de la vergüenza, pues encima lo había rechazado delante del hermano del otro, era un cobarde.

    Habían pasado varias semanas desde entonces, Volkov intentaba hablar con Horacio, pero cada vez que se acercaba a él, este se echaba para atrás, pues no podía hacerlo después de haber hecho semejante estupidez, algo que siempre terminaba reclamando para sí mismo, él tampoco era seguro de sí mismo, pues quería declararle su amor a Horacio a pesar de haberle dicho "no" en un principio de su declaración... ¿Cómo mierda lograría hablar con él si ni siquiera le miraba al rostro siquiera unos segundos? Esto sería más complicado de lo que pensaba.

    Decidido, fue a intentar hablar con Conway para obtener algún consejo, y, ojalá pudiera servir... Intentaría practicarlo con Horacio, para ver si el resultado era positivo.

    Ya había hablado con Conway después de mucho tiempo para decirle qué hacer, claro, le había dado más de un consejo para que lo perdonara... Se dirigía lentamente a la oficina de Horacio para intentar hablar con él, Gustabo le había dado la suficiente confianza para que por fin pudiera hablar con Horacio, así que ahora tocaba la puerta con los nudillos de su mano, esperando algo.