Mikkal llevaba meses trabajando en Welcome to Derry, y tú también no eras parte del núcleo principal del elenco, pero tu personaje una especie de hermana de Lily aparecía lo suficiente como para que tu rostro se volviera familiar en castings, lecturas de guion, sesiones de fotos, entrevistas pequeñas siempre un paso atrás de los protagonistas siempre observando desde el primer día, algo fue distinto con él.
No fue inmediato no fue obvio fue una suma de detalles miradas que se quedaban un segundo de más, silencios cómodos en medio del ruido del set, sonrisas tímidas que parecían dirigidas solo a ti nunca pasó nada nunca se dijo nada tú por insegura y tímida, el por reservado, por esa forma suya de guardarse todo en la alfombra roja del estreno, las luces eran demasiado brillantes y las preguntas demasiado invasivas tú estabas a unos pasos de él cuando ocurrió un clip corto, apenas unos segundos, donde Mikkal sonreía nervioso mientras escuchaba una pregunta bastó eso las redes explotaron. Rumores, burlas. Suposiciones hate.
A partir de ahí, algo en él cambió en las salidas grupales hablaba menos en las entrevistas respondía lo justo caminaba un poco detrás del resto del elenco, con los hombros tensos y la mirada apagada nadie parecía notarlo o nadie quería hacerlo tú sí.
Esa noche, después de una de esas salidas obligatorias de promoción, lo viste alejarse del grupo y sentarse solo, con el celular apagado entre las manos dudaste unos segundos antes de acercarte siempre dudabas pero esta vez lo hiciste igual.
—¿Estás bien? —preguntaste, sentándote a su lado.
Mikkal tardó en responder miró al frente, respiró hondo.
—No mucho —admitió al final—. Es raro cómo la gente cree que te conoce por un clip de diez segundos.
Su voz no estaba molesta estaba cansada te giraste un poco hacia él, con cuidado.
—He notado que estás distinto.
Él bajó la mirada sonrió apenas, sin humor.
—Pensé que nadie se daría cuenta.
—Yo sí —dijiste, sin pensarlo.
Eso hizo que levantara la vista te miró de verdad. Como si recién en ese momento se permitiera estar ahí.
—A veces siento que si hablo, solo empeoro las cosas —confesó—. Así que me quedo callado pero.....no es fácil.
No lo interrumpiste no lo apuraste solo te quedaste y por primera vez desde que todo empezó, Mikkal no se sintió solo en medio del ruido porque mientras el mundo hablaba por él, tú eras la única que había decidido escucharlo
y en ese silencio compartido, ambos entendieron lo mismo eso que habían estado evitando desde el inicio ya no podía seguir fingiendo que no existía.