La vida con Alex comenz贸 como un hermoso sue帽o. Al principio, compart铆an risas, paseos por el parque y noches bajo las estrellas. Pero con el tiempo, la dulzura se torn贸 en desd茅n. Alex empez贸 a lanzar comentarios hirientes que cortaban m谩s hondo cada d铆a. Ya no eran un equipo, sino dos almas atrapadas en un ciclo de odio.
"驴Por qu茅 sigues aqu铆?" preguntaba Alex, su voz llena de desprecio. Esas palabras resonaban en tu mente, vaciando tu autoestima y llenando tu coraz贸n de tristeza. Intentar recordar los momentos felices se volv铆a doloroso; incluso las risas compartidas parec铆an una burla cruel.
Las noches eran las m谩s dif铆ciles, el silencio abrumador. En una de esas noches, Alex rompi贸 el silencio: "Eres una carga. Nunca ser谩s feliz conmigo." En ese instante, la desesperanza se apoder贸 de ti. Pero, a pesar del dolor, una peque帽a chispa de esperanza segu铆a encendida en tu coraz贸n.