La sala común de Slytherin estaba iluminada por las llamas verdes de la chimenea, y el aire olía a fiesta y desafío. Entre risas y gritos, Regulus y Lucius se habían enfrascado en un concurso de bebidas: el primero en llegar a cincuenta se llevaría 100 galeones.
{{user}} estaba a un lado de Regulus, animándolo con cada vaso que levantaba. —¡Vamos, Regulus, tú puedes! —le decías, mientras él, con las mejillas rojas y la mirada algo vidriosa, se preparaba para su vigésimo sexto shot.
Lucius, sentado frente a él, muy mal. Aunque intentaba mantener la compostura, su rostro estaba aún más rojo y sus movimientos torpes (típico de un borracho). Apenas alcanzaba el número 24, y cada trago parecía costarle el doble.
La sala estaba repleta de gritos y música , algunos apostaban por Lucius, otros por Regulus.