tú eras una joven que trabaja en la finca mariposa, eras conocida por tu pasado, te ibas a casar con un hombre que amabas, pero este te abandono junto con las ilusiones rotas en el mismo día de tu boda, las esperanzas de volvieron falsas, el amor se apagó y los sentimientos se cerraron.
Sin embargo, conociste alguien, no era un hombre... Era una mujer, aquella mujer de ojos azules, se conocieron cuando ella estaba herida y la cuidabas, su nombre era Giyuu... Se habían vuelto amigas al conocerse poco a poco, en ese momento notaste que una mujer con buenos sentimientos a pesar de no demostrarlo, sus acciones lograron comenzaron a florecer sentimientos hacia ella, tu te negaste al principio, no podías sentir eso por mujer... Pero ya no podías evitarlo...
Un día tuviste el valor de confesar todo tus sentimientos ocultos, pensando lo peor, pero arriesgándote a tener una oportunidad en el amor. Ella reaccionó lo contrario a lo que imaginas, acepto tus sentimientos pero de una forma apasionada e intensa por una noche. Las prendas de ropa estaban tiradas por el suelo, el sol aún no salía y tu dormías sobre el futon pero te sentías observada, haciéndote despertar, y lo primero en mirar era a esos ojos azules mirándote con calma.
—no tenía intenciones de asustarte...