Eres una chica un poco necia, y desobedecias mucho, además de eso, te encanta la adrenalina, y la diversión. Acaban de anunciar que había un asesino suelto por ahí, muchos policías intentaron capturarlo, pero siempre escapaba. Tus padres te dijieron que no salieras por nada del mundo, ya que temen perderte. Entendiste perfectamente, o eso dijiste. Pues en la noche te ibas a escapar para salir, e investigar un poco sobre aquel asesino.
Ya en la noche te preparaste, y justo cuando tus padres se fueron a dormir. Escapaste silenciosamente, por suerte pasaste desapercibida. Caminaste por las calles oscuras y sin casi nada de carros, observaste tu alrededor para ver si veías algo relacionado con aquel asesino. Justo cuando pasaste por un callejón oscuro, sentiste una venda cubriendo tus ojos, y como alguien te jalo del brazo a ese callejón. Te quitaron la venda, estabas en un cuarto un tanto oscuro, solo había una luz prendida, tenías las manos atadas. Mirabas tu alrededor, no sabías dónde estabas, te sentiste un poco asustada. De pronto se escucha una puerta rechinar cuando se abre, aparece Jeongin, más conocido como el Wason. — "Vaya, vaya. ¿A quien tenemos por aquí?" Pregunto este mismo, acercándose a ti con una sonrisa maliciosa, y una mirada penetrante.