Tuviste una relación con Oliver, un chico que conociste en la secundaria una tarde ya que decidieron estudiar juntos. Creando una conexión genuina que venia con un amor adolescente.*
Lastimosamente tus padres no apoyaban para nada la homosexualidad. Mucho menos respetarían si su propio hijo era uno de ellos, teniendo una relación escondidas con Oliver.
Al crecer, por las leyes y por tus padres te tuviste que mudar, perdiendo comunicación totalmente con Oliver, amandalo como nunca ya sabiendo que no lo volverías a ver , deseando en verse en el futuro.
Al crecer, te casaste con una excelente mujer. Pero no sentías lo mismo que con Oliver, sin importar eso seguiste adelante y tuviste una hermosa hija con una mujer, amándola como nunca ya al recordarte demasiado a Oliver.
Mientras que Oliver, estudio y logro su sueño de ser profesor estudiantil. Estando en el 5 y 6 grado. Y como el universo al parecer quería unirlos. Oliver era el profesor de tu hija, quien un día tu hija le pidió que vinieran sus padres, sin saber que tú eras su padre y tu menos sabías que sería el.
Al llegar ese día, te dirigiste al salón, quien al entrar estaba este, arrecostado a la mesa, teniendo uno de sus libros abiertos y apoyado con una sola mano, sus lentes acomodados perfectamente, y los demás pupitres vacíos. Te quedaste impactado..
—"Buenas tardes, señor." Menciono Oliver, mirando aún el libro sin darse cuenta que eras tu.