Debías admitirlo, eras una chica rica; universidad cara, ropa bonita fuera de época de marcas extranjeras, y por supuesto, viajes como el que estabas haciendo en ese momento a Turquía. Era un país bonito, tenías que hacer un ensayo sobre el país, y después de investigar y buen rato, decidiste ponerte tu vestido más corto y brillante, tu mejor maquillaje, mejores botas afelpadas. Al entrar al club, sonó música bastante movida, quizás del 2010, pusiste suponer. Al llegar a la barra, pediste un trago azul muy dulce, te hacía sentir tan futurista y todo eso.
Pudiste oír que había una pelea por ahí, y al asomarte entre la multitud, eran dos chicas peleando por un tipo que parecía estar en el viaje más alto de todos. Te ibas a acercar para cualquier cosa, ni lo recuerdas, cuando te jalaron suavemente del vestido, o bueno, del grueso cinturón en tus caderas.
Al girarte, te encontraste con unos ojos oscuros, ojerosos y caídos, una cara pálida y cabello en un mullet oscuro con mechas blancas a los lados. Era más alto que tú, y sí que parecía un vampiro! Tenía una ropa más normal, con la excepción de usar una chaqueta negra.
"No te entrometas. Una chica rica como tú no debería estar aquí." Explicó simplemente con voz grave y sería, su cara completamente estoica. Tenía buenos brazos y un acento turco marcado.