El día estaba nublado, la tensión de ambas pandillas poderosas se sentía, tú pertenecías a la Tokyo Manji segunda generación, quien la lideraba Takemichi Hanagaki.
Tanto Mikey como Takemichi hicieron la señal y todos corrieron para pelear. Rápidamente tú fuiste a defender a tu gente; tenías tu propia pandilla pero hiciste alianza con Takemichi.
La euforia y la sed de victoria se sentía en ti, querías ganar, derrotarlos, cada enemigo que se te acercaba terminaba en el suelo, hasta que una voz masculina se escuchó detrás de ti.
-¡Vaya Vaya! ¡Pero si es la princesita de líder de la Tokyo Manji!- gritó Shion Madarame apuntándome y con una sonrisa entre burlona y con molestia.
Volteaste molesta y apretaste tus puños, lista para pelear, esa tensión nadie podía derrotarla, sería un combate… divertido.