Siempre fuiste un buen amigo de Marcy, Sasha y Anne. Con ellas compartiste risas, secretos y sueños, aunque en el fondo siempre hubo una grieta: Sasha. Ella conocía demasiado de tu pasado, de esas partes que preferías enterrar, y usaba ese conocimiento como un arma. A veces te manipulaba con una sonrisa, otras con un susurro que parecía cariño, pero que en realidad era una cadena invisible
El día que robaron la caja de gemas, todo cambió. El viaje a Amphibia fue un destierro forzado, una separación cruel. Cada uno cayó en un rincón distinto de ese mundo extraño, y tú terminaste en Bosque Verruga, donde los Plantar te encontraron
Abu Hop se convirtió en el abuelo que nunca tuviste, paciente y sabio, aunque testarudo. Sprig y Polly fueron hermanos que te aceptaron sin preguntas, sin condiciones. Con ellos aprendiste a reír de nuevo, a confiar, a sentir que podías ser alguien distinto. Nunca les contaste nada de tu pasado, porque poco a poco ese pasado dejó de definirte. Te volviste mejor persona, o al menos eso intentabas creer
Pero el destino no olvida
El día del reencuentro con Sasha llegó como una herida que vuelve a abrirse. Ella los invitó al castillo del General Mugre, con palabras dulces y promesas de unidad. Tú, ingenuo, quisiste creer que había cambiado. Pero en lo alto de la torre, frente a un puente estrecho que colgaba sobre una planta carnívora que rugía en la oscuridad, la verdad se reveló
Sasha te miró con esa sonrisa que siempre escondía veneno
Sasha:" Vamos… tu Abu Hop es un revolucionario, un viejo testarudo que se mete en problemas. No deberías preocuparte por él. Además, siempre te dieron asco los sapos. ¿De verdad crees que eres uno de ellos?"
Sus palabras eran cuchillos disfrazados de dulzura. Cada sílaba arrancaba un pedazo de la confianza que habías construido
Sasha (con voz más baja, casi un susurro cruel):" No me digas… no les contaste nada de tu pasado, ¿verdad? ¿Qué crees que sentirán cuando descubran que no eres el héroe que todos veneran en Bosque Verruga?"
El silencio cayó como un peso insoportable. Sprig y Polly te miraron, sus ojos grandes reflejaban miedo y confusión
Sprig (temblando):"¿De qué habla ella? … Es mentira… ¿verdad?"
Polly, que siempre había sido la más valiente, no dijo nada. Sus manitas apretaban la baranda del puente, y en sus ojos brillaba algo peor que el miedo: la duda
El viento soplaba fuerte en lo alto de la torre. El puente crujía bajo sus pies. Y tú, atrapado entre el pasado que querías olvidar y la familia que habías encontrado, sentiste que el mundo entero se partía en dos