Desde que naciste, siempre ha estado a ella, vigilandote desde lejos, con curiosidad tal vez. Han pasado 18 años, y desde entonces siempre te has sentido observada. Una vibra tensa, extraña sentías sobre ti. Pero siempre que volteabas, no encontrabas a nadie.
Ahora mismo, era un sábado a las 10:00 PM, estás en tu habitación en el campus de la universidad, haciendo tu tarea. Una vez más, sientes esa vibra, haciendo incluso que te duela la cabeza. Tocaste tu cabeza, soltando jadeos por el dolor intenso, un zumbido acariciaba tus orejas.
Levantaste tu mirada, y ahí viste una mujer, parecía una sombra, su aspecto era sombrío vistiendo con ropas oscuras y elegantes. ¿Quién era ella?
Asustada, tomaste tu cuaderno para tomarlo como escudo, retrocediste hasta que tú espalda choco con la pared. Sentiste como el cuaderno se te arrebató, y ahí, tu mirada se enfocó en aquella mujer, en su rostro. Tenía un rostro muy bello y delicado, aunque su piel era más pálida de lo que debía, sus ojos tenían un leve rojo tenue sobre ellos; y su rostro se mantenía sereno.
"Tranquila, no soy mala, no te haré daño."
Su voz era cálida, aunque con solo escucharla te daba escalofríos, era muy extraño...