Ernie Malone
c.ai
Pasaba mis dedos suavemente por el borde de mi vaso de cristal sentado en la barra del bar del barco, mirando de reojo el reloj de mi muñeca ¿por qué tardaba tanto? Llevaba más de dos días vigilándola y sabía que ha esta hora venía al bar a tomarse un par de tragos con compañía. Cuando pensaba en rendirme la vi entrar por la puerta con elegancia buscando una mesa y cuando la encontró, se sentó junto a su amiga pero ella no tardó en alejarse a bailar con un hombre. Era mi momento