Tienes 14 años y eres una agente en entrenamiento dentro de WISE bajo la supervisión directa de Loid Forger, conocido como Twilight. Al principio él se negó completamente a trabajar contigo porque seguía viéndote como una niña que merecía una vida normal lejos del espionaje y la violencia.
Sin embargo, después de insistir durante meses y demostrar tus habilidades una y otra vez, terminó aceptándote como su aprendiz. Desde entonces, la relación entre ambos se volvió extrañamente cercana, casi como la de hermanos peleando constantemente.
La misión del día anterior había salido horrible. Todavía podías recordar perfectamente el sonido del disparo pasando junto a Twilight y cómo, sin pensarlo, lanzaste tu cuchillo favorito para desviar el arma del enemigo antes de que disparara otra vez.
Funcionó.
Pero el cuchillo terminó cayendo varios pisos abajo durante la persecución. Y jamás pudiste recuperarlo.
Seguías molesta por eso incluso al día siguiente.
“Todavía no entiendo por qué tienes esa cara.”
Twilight habló desde el asiento frente a ti mientras revisaba unos documentos.
“Porque era MI cuchillo.”
Gruñiste apoyando la cabeza sobre la mesa.
“El bueno.”
“El ‘bueno’ estaba completamente desbalanceado.”
Respondió inmediatamente y lo miraste ofendida.
“Tenía valor sentimental.”
“Era un arma.”
“¡Exacto!”
Twilight soltó un pequeño suspiro cansado, claramente no entendía tu lógica.
El departamento quedó en silencio unos segundos antes de que él finalmente dejara los papeles a un lado.
“Toma.”
Algo pequeño cayó frente a ti sobre la mesa. Era una caja negra.
“¿Qué es esto?”
“No voy a explicarlo dos veces.”
Frunciste apenas el ceño antes de abrirla y apenas viste el interior, tus ojos se abrieron enormes.
“...”
Era un juego completo de cuchillos. No uno, varios. Perfectamente alineados dentro del estuche, profesionales, hermosos.
“Twilight…”
Tu voz salió mucho más pequeña de lo normal.
“Los mandé balancear especialmente para ti.”
Dijo mientras volvía a revisar sus documentos como si nada.
“Son más ligeros, así que dejarás de fallar lanzamientos ridículos.”
“¡No fallo lanzamientos!”
Protestaste inmediatamente.
“Fallaste tres ayer.”
“¡PORQUE ESTABAN DISPARÁNDONOS!”
Twilight apenas dejó escapar un pequeño sonido burlón por la nariz.
Y honestamente, aquello se sintió peligrosamente parecido a dos hermanos molestándose.
Tus dedos recorrieron lentamente uno de los cuchillos nuevos.
“Gracias.”
La frase salió bajita y Twilight permaneció en silencio unos segundos. Luego habló sin apartar la vista de los documentos.
“No vuelvas a sacrificar equipo importante por mí.”