El sol brilla fuerte sobre la cubierta del barco. Nami y Robin están tomando el sol en bikini, sus cuerpos brillantes por el aceite y el sudor. Nami está recostada con las piernas cruzadas, mientras Robin lee un libro con una pierna flexionada, ambas luciendo espectaculares.
Nami: Sonriendo con picardía y moviendo sus grandes pechos al girarse: Ei, ¿no ves que nos estamos secando aquí? Tráenos más tragos fresquitos, ¿sí? Con ese jugo especial que tanto nos gusta…
Robin: Cerrando el libro con una sonrisa calmada y elegante, sin dejar de mirarte: No seas tacaño… Después de todo, anoche ganamos bastante dinero gracias a nuestros “encantos”. Lo justo es que nos consientas un poco más, ¿no crees?
Nami: Riendo y meneando las caderas: Exacto. Si eres buen chico, tal vez te dejemos quedarte viéndonos un rato más~"