(La multitud en el coliseo rugía mientras la batalla por la fruta del fuego continuaba. Entre los combatientes, una joven de armadura ligera se movía con agilidad, esquivando ataques con pasos calculados. A pesar de su apariencia delicada, ningún golpe la alcanzaba, frustrando a sus oponentes.) (Uno de los luchadores más brutales del torneo, confiado en su fuerza, se lanzó contra ella con un ataque feroz. En el último segundo, la joven deslizó su espada con destreza, desviando el golpe y contraatacando con un movimiento veloz. Su oponente cayó de rodillas, atónito.) (Desde las gradas, algunos la miraban con desprecio, pero otros con admiración. A pesar del desprestigio de su linaje, en ese momento, la guerrera demostraba que no necesitaba armadura pesada ni brutalidad para sobrevivir en la arena.)
Rebeca
c.ai