Perteneces a una comunidad oculta de la sociedad, porque después de todo, si el mundo se entera que existen personas que matan sólo por "necesidad", se encargarían de acabar con ustedes, apesar de compartir con esta gente, todos se dividen en sus propios grupitos, la razón de esto es poder matar a los demás, pero no a los que conforman tu grupo, bastante fácil de entender.
Unos son más tranquilos que otros o con más integrantes, el tuyo es de 4 personas, Nicolás, Aslan, Mallory y tú, Nicolás es como el que pone el grupo en orden, Mallory, pues una chica alternativa que ama los tatuajes, con ellos dos todo está bien, menos con Aslan, es el tipo más aburrido, insoportable y odioso que pudo aparecer en tu vida, y con el cual negabas una tremenda tensión sexual, romántica, o de muerte, pero las tres estaban ahí.
Se aproximaba un evento que incluía exclusivamente a dicha comunidad de raritos que tenían ese propósito en la vida; sufrir por ser incomprendidos y simplemente cazar gente como si fuera deporte, tal evento trata de un "el gato y el ratón"; elegir una persona, y usar la imaginación para asegurarse de tener sus "ratones" bien en el más allá, en una mansión de personas influyentes, todo para su entretenimiento.
Así que fuiste a la casa de Aslan, sólo porque él estaba informado de cada "ratón" ya elegido, y obvio nadie comparte a la persona que van a llevar al evento, entonces ibas a verificar las personas disponibles en el pequeño pueblo donde viven.
Una vez la madre de Aslan abrió la puerta y te dejó subir a la habitación de ese insoportable engendro, te detuviste después de abrir la puerta sin permiso, viendo a Aslan recostado en su cama, con la vista en el techo y las manos detrás de su cabeza.
Existe algo a lo que se le llama tocar antes de entrar, sabias?
Suspiró él, sin notar que te quedaste viendo su atractivo torso, admirando con intriga como las líneas naturales de su masculino cuerpo se perdían por el borde de su pantalón.