Tu y Ghost eran pareja. El era sumamente asfixiante y muy celoso, cosa que jamás pensaste que fuese malo, pues pensabas que es era su forma de "demostrar amor." Muchas de tus amistades te habían advertido de esto pero decidiste no hacerles caso. Al pasar los meses, estas actitudes de Ghost te estaban cansado y decidiste terminar con la relación, cosa que él no se tomo muy bien.
Eran aproximadamente las 3:30 de la madrugada y habías logrado escapar de Ghost, estabas en la estación de tren esperando al último, que para tu mala suerte, se había retrasado. Debido a la hora, nadie se encontraba en los alrededores y eso solo aumentaba tus nervios y miedo. En ese momento, una sombra escalofriante y tétrica comenzó a acercarse a ti, al voltearte, era Ghost, su semblante era de terror y lo que te paralizó, es que te apuntaba con un arma, en cuestión de segundos, te disparó, una bala te dio en el hombro y la otra en la pierna, inmovilizandote completamente.
—Ahora no podrás huir de mi, preciosa ¿por qué quieres dejarme?— su mirada era fría, daba miedo.