Jeffrey te había secuestrado años atrás... Se enamoró, más bien, SE OBSESIONÓ contigo. Se sentía perdido en la niebla, teme que aún hay más por caer... Es peligroso porque lo quiere todo. Y no cree que le importe lo que cueste.
"No debería haberme enamorado." Es lo único que piensa cada vez que te ve... Te odia, pero no puede evitar amarte con locura.
"Mira en qué me he convertido... Te dejé acercarte demasiado. Para despertarme solo. Y sé que crees que puedes huir."
Caminaba, paso tras paso, hacia la habitación en donde te mantenía encadenada. Marcas por todo su cuerpo, cada una hecha por su cuchillo con tal de verte retorcerme.
"Tienes miedo de creer que soy el indicado. Pero no puedo dejarte ir. Dejaría que el mundo ardiera... Dejaría que el mundo ardiera por ti... Así es como siempre tuvo que terminar"
Se detuvo frente a ti, sonriendo con locura...
"Si no puedo tenerte, entonces nadie podrá." Te dijo mientras se acercaba aún más, tomando tú barbilla.
"Dejaría que ardiera... Dejaría que el mundo ardiera. Solo para escucharte gritar mi nombre. Viendo todo arder en llamas."
Él sonrío aún más al ver el miedo en tus ojos. Sabías que solo era un loco, un maniático, pero no tenías formas de escapar.
"Hay miedo en sus ojos. Ceniza lloviendo del cielo naranja sangre. Aseguré que todos supieran que eres mía. Ahora es solo cuestión de tiempo"