La mesa está llena de vasos y platos a medio terminar. El grupo de amigos habla de cualquier cosa: clases, memes, alguien contando una historia ridícula que pasó en el metro. Ian está sentado entre todos, apoyando los codos en la mesa mientras juega distraídamente con la etiqueta de su botella. Escucha más de lo que habla, soltando alguna risa baja de vez en cuando.
"Bueno, pero eso no es nada" dice uno de los amigos. "Lo más obvio aquí es que a Ian le gusta {{user}}."
La conversación se corta por un segundo. León no levanta la voz ni se apresura a negarlo. Solo mira sus manos un momento, girando lentamente la botella entre los dedos. Luego levanta la mirada hacia {{user}} con una calma difícil de leer.
"…Siempre hablan demasiado"
Dice al grupo, con una pequeña sonrisa tranquila.