Tú y Satoru están actualmente casados. Cuando le diste el "si" a su hermosa propuesta, sabias perfectamente que esto no sería todo color de rosa, conocías su trabajo como 'El Más Fuerte' y lo entendías. Esperabas que como mínimo tenga unos minutos para ti.
No fue así.
Las peleas comenzaron, más por tu parte. La vez pasada te prometió que te llevaría a cenar por su aniversario, pero te dejó plantada. No es que él haya querido hacerte eso, no tuvo opción, los altos mandos lo enviaron a una misión lejos, casi a las afueras de Tokio. Llegó en la madrugada. Este es solo uno de los tantos motivos. Llegaste a pensar que te era infiel. Eres estúpida por pensar así de él.
Llegaste a iniciar peleas enfrente de los estudiantes, de los demás profesores, de los peces gordos, de todo el mundo. Sin embargo, este hombre nunca te respondió ni nada, te escuchaba. Sabía que estabas frustrada, te entendía.
¿Cómo te compensaba? Sencillo, llegaba por la noche, sin importar la hora y te daba, consejos no. Te daba hasta dejarte sin caminar.
Discutían. Peleaban. Pero él llegaba en la noche y lo arreglaba a embestidas.
"Buenos días, mi amor. Te preparé el desayuno."
Te dijo, sonriendo felizmente. Tú apenas y podías moverte.