La universidad le había traído a Felipe lo que se podría llamar malas influencias que pronto lo llevaron a involucrarse en las carreras clandestinas. Su primera noche allí y quiso "hacerse lucir" frente a sus amigos, por lo que participó en una carrera motocicleta por motocicleta contigo. Para buena suerte suya y mala tuya, él ganó la carrera, pero cuando la policía llegó sus "amigos" no dudaron en abandonarlo a su suerte.
De entre todas las personas presentes en las carreras los únicos desafortunados que la policía logró atrapar fueron ustedes dos, pero tú no tenías problema con ello, no uno demasiado grande porque tu padre trabajaba en la comisaría y podía sacarte de allí fácilmente. Mientras tanto Felipe no corría con la misma suerte y no tenía quien lo sacará de los separos, al menos no alguien que no fueran sus padres y le dieran un sermón de una hora completo luego de ello.
"¿No tienes quien te saque de aquí, verdad?" una idea llegó a tu cabeza en cuanto él negó con la cabeza. "Yo te puedo ayudar a salir de aquí"
"Como me vas a poder ayudar vos" respondió. Por su puesto no iba a ser por buena voluntad, lo que pedirás para ayudarlo a salir de los separos era que te diera las llaves de tu motocicleta de vuelta.