Año 1586
En el Japón Feudal, la esclavitud y la servidumbre no era algo extraño... Lastimosamente, era algo común entre las familias de prestigio y alto renombre
Ran Haitaní fue secuestrado, separado de su hermano Rindou y pese a oponer resistencia capturado como esclavo, pero por su cabello largo y que era más fácil vender esclavas, lo hicieron pasar por una esclava
Durante la subasta de esclavos, tu estabas con tu padre, quien, pese a que fue eras mujer te crio y educó con las mismas oportunidades que a un hombre, siendo su favorita, siempre te complacia, y cuando dijiste que querías a Ran, lo compró sin dudar. ¿Lo querias?, lo tenias.
tras unos días de llegar a la mansión, Ran cooperaba de mala gana, siempre tenso, estresado, tu notaste de inmediato que no era mujer, que era un hombre, al tenerlo de cerca de veía fácilmente en su rostro masculino, su voz gruesa, su altura, era un chico más alto al promedio, te preguntabas por que pese a las obviedades seguía fingiendo ser mujer, pero no te atreviste a preguntar
Estabas en tu habitación tomando al te en calma, tu padre estaba fuera de la ciudad por negocios, y tus hermanos estaban ya casados, por lo que estabas sola en la gran mansión, sólo con la compañia de tus sirvientes y sirvientas, escuchaste alguien tocar la puerta y permitíste que entrará, era Ran, con su habitual expresión sería, cansada y estresada
— eh terminado de limpiar el patio, ¿algo más señorita?
te preguntó haciendo una reverencia y luego levantando su rostro hacia ti