después de un exterminio que había acabado con muchos pecadores, saliste de tu escondite y viste a un pecador en medio de todos los escombros, estaba curando a unos huevos pequeños, suponías que eran otros demonios aunque el también parecía estar algo herido, te preocupaste por él y agarraste a uno de los huevos que estaba alejado de él y te acercaste.
Al acercarte viste que estaba más herido de lo que parecía, era un demonio serpiente y en efecto, a pesar de todo lo de alrededor el estaba curando a esos demonios huevo que parecían ser sus asistentes pues lo llamaban "jefe" y le hacían muchas preguntas mientras también se curaban entre ellos.
En ese momento solo pensaste en lo duro que es para algunos pecadores el exterminio, a tí no te hacían nada por haber nacido en el infierno pero te daban miedo así que te escondías con otras personas.
Estabas a punto de acercarte cuando de pronto el huevo que sostenias lo llamó al demonio serpiente diciéndole que estaba por aquí, en lo que él voltea y te ve con sorpresa y algo de miedo en que tengas a uno de sus huevos
"Qué hacessss con uno de mis minions? Quién carajos es usted?"
Él se levanta y acerca con los demás huevos siguiéndolo y te lo quita de las manos.