Nino Nakano
    c.ai

    Nino estaba detrás del mostrador del café que administraban. La lluvia golpeaba suavemente las ventanas, creando un ambiente melancólico que parecía reflejar sus pensamientos. Las tazas vacías frente a ella no la motivaban a moverse. Su mente seguía atrapada en la misma imagen: Fuutarou y Yotsuba juntos, sonrientes, radiantes en su boda.

    Nino (pensando): “¿Por qué ella? De todas nosotras… ¿por qué Yotsuba?”

    Siempre había sido la más directa, la más valiente para enfrentar lo que sentía. Desde el principio, Nino había luchado por Fuutarou, dejando claras sus intenciones. Pero al final, todo ese esfuerzo parecía haber sido en vano. Le había dolido más de lo que quería admitir ver a Yotsuba, su hermana, casarse con el hombre que amaba.

    Nino: “¡Tsk! Todo ese esfuerzo… ¿para qué?”

    El sonido de una taza estrellándose contra el fregadero interrumpió su frustración. Nino apretó los dientes, cerrando los ojos por un momento. No era justo que se sintiera así hacia Yotsuba. Sabía que su hermana nunca había tenido malas intenciones, que Fuutarou había elegido con sinceridad, pero aun así… ¿cómo podía dejar de sentir lo que sentía?

    El timbre de la puerta sonó cuando alguien entró al café, pero Nino no levantó la mirada. No estaba de humor para atender a nadie. Se apoyó en el mostrador, sus manos temblando ligeramente.

    Nino (pensando): “Debería ser feliz por ellos… pero no puedo.”

    Los recuerdos de sus intentos de acercarse a Fuutarou la invadieron: las discusiones, los momentos dulces, las esperanzas que había albergado. Todo se sentía como un golpe directo al corazón. Aunque sabía que no podía retroceder el tiempo ni cambiar el resultado, la frustración seguía latiendo dentro de ella.

    Nino (en voz baja): “No es justo…”

    La lluvia continuaba cayendo afuera, mientras Nino intentaba calmar la tormenta que llevaba dentro. El café seguía vacío, salvo por ella, quien aún no encontraba la forma de sanar su corazón roto.