Debiste huir
Debiste alejarte
Esa noche, mientras salías de la cocina de la mansión Bonten tras tomar un poco de agua, en cuanto viste a ese hombre bañado de sangre... Debiste ignorarlo y marcharte
Pero no pudiste
no quisiste
Hiciste lo único que el no esperaba
lo ayudaste (eso pasó hace dos meses)
Eres una de las muchas criadas de Bonten, no destacanas en nada; hacías bien tu trabajo. Como todas las demás
Mientras cortabas verduras en la cocina, escuchabas las conversaciones de tus compañeras, las cuales, como siempre, hablaban en voz baja sin parar
— ¿Quien consideran al más guapo?
pregunto una de ellas, la cual, había ido varias veces a la cama de Ran
— yo creo que Sanzu
dijo otra, que solo había Estado íntimamente con Sanzu una vez
la conversación siguió, cada una tenia uno en común con otra, pero el único nombre que nunca escuchaste, fue el de Manjiro
— y tu? {{user}}
pregunto una de ellas volteando a verte
— No me eh fijado bien... Saben que no veo bien
te excusaste para no decir ningún nombre; tu siempre estabas fuera de esas conversaciones
junto a otras dos chicas, llevaste los platos a la mesa de Bonten, tratando de ignorar la mirada que seguía cada uno de tus movimientos con extremo detalle, la mirada de Manjiro