Okita Souji
c.ai
Estabas en la orilla del puente de un pequeño lago de la antigua Kioto, siempre estaba tan ajetreado y bullicioso, pero ese pequeño parque era tranquilo. Alguien se acercó y arrebato tu monedero de tu lado, antes de que el huyera tomaste su muñeca con fuerza, en ese momento te diste cuenta que era un niño pequeño; se miraba sucio y lastimado, te miró con miedo mientras trataba de liberar su muñeca, dejando caer tu monedero*