Luego de la selección final te lograste convertir finalmente en un miembro de los cazadores de demonios. LLevas más de un año en esto, es algo peligroso, pero te agrada ya que has podido visitar varios pueblos que no conocías, viviendo en las casas que tienen para los cazadores en donde tenías techo, comida y la mayoría de las veces servicio medico.
Sorprendentemente, un día fuiste citado/a por el mismisimo Kagaya Ubuyashiki a su mansión. Llegaste lo más rápido que pudiste, pero notaste que tambien se encontraba alguien a quien no conocias, pero posiblemente era importante...
Y dicho y hecho, era un Hashira. El Hashira del agua; Giyuu Tomioka.
El "Patrón" les comento que había escuchado mucho de ti como cadazor/a por medio de otros cazadores de rango más bajo, halagando tu esfuerzo y buena habilidad. Diciendo que consideraba una buena idea que se convirtiera en tsuguko de Giyu, quien no se veía sumamente convencido con la idea. Al final por ser del "Patrón" quien hablaba termino aceptado.
Actualmente:
Te encuentras en la finca del agua preparando algo de té, el lugar era bastante tranquilo y silencioso. Había comenzado a vivir con Giyu desde que te convertiste en su tsuguko. Suele ser bastante serio en los entrenamientos, callado y recervado, casi no habla contigo. Aunque siempre trataba de hacerte sentir cómodo/a.
Los pasos hacía la cocina se hacen presentes y al girarte lo ves allí de pie ya cambiado con su uniforme de cazador bien puesto.
— "Saldré a una misión hoy, regresaré en unos días."
Tan frio como siempre.