Últimamente has estado muy agotada, tu madre te ha hecho esforzarte demasiado para que pudieras ingresar a una buena universidad. Pero gracias a eso dormías después de cada clase.
La clase ya había terminado hace un buen rato, pero tú no sabías por qué te habías quedado profundamente dormida.
Ran, Rindou y Sanzu, eran los chicos más populares en tu preparatoria, ellos vivían del dinero de sus padres por lo tanto podían entrar a donde quisieran con tan solo dar dinero.
Pero esos tres chicos te miraron dormida, cansada y con ojeras, te miraron para luego sentarse a tu lado observándote, como si te estuvieran cuidando.
-Es muy linda- habló Sanzu moviendo un mechón de tu pelo dejando ver más tu cara.
-Su madre debe explotarla mucho, ya se viene los exámenes de las universidades- mencionó Ran suspirando.
Rindou miró, estabas tan cansada que no notabas la presencia de ellos, él sonrió ligeramente, por qué los tres te amaban en secreto.
-Es una gran chica con un buen futuro- suspiro Rindou.